Quién fue San Lorenzo
Lorenzo fue uno de los siete diáconos de la Iglesia de Roma a mediados del siglo III, encargado de administrar los bienes de la comunidad y de atender a los pobres. En el año 258 el emperador Valeriano ordenó una dura persecución contra el clero cristiano. El papa Sixto II fue ejecutado el 6 de agosto y, cuatro días después, el 10 de agosto, murió mártir su diácono Lorenzo. Su culto es de los más antiguos y extendidos de Roma: Constantino levantó una basílica sobre su sepulcro, la actual San Lorenzo Extramuros, una de las siete iglesias de peregrinación de la ciudad.
Una tradición muy antigua sostiene que Lorenzo era hispano, natural de Huesca, la Osca romana, hijo de los santos Orencio y Paciencia, y que había marchado a Roma junto al futuro papa Sixto. Huesca mantiene viva esa tradición, que forma parte de la identidad de la ciudad.
Por qué San Lorenzo se representa con una parrilla
El relato de su martirio, transmitido por san Ambrosio y por el poeta Prudencio, explica su iconografía. Cuando la autoridad romana le exigió entregar los tesoros de la Iglesia, Lorenzo pidió unos días de plazo, repartió los bienes entre los necesitados y se presentó después con un grupo de pobres, enfermos y huérfanos: «Estos son los tesoros de la Iglesia». Como castigo, fue condenado a morir quemado sobre una parrilla. Según la tradición, en mitad del suplicio dijo a sus verdugos que le dieran la vuelta, porque por ese lado ya estaba hecho.
Por eso se le representa como un joven diácono, vestido con la dalmática, con la palma del martirio y la parrilla. Por la misma razón es patrón de los cocineros y los asadores, y también de los bibliotecarios y archiveros, por su papel de custodio de los bienes y documentos de la Iglesia.
San Lorenzo y el Santo Grial
A San Lorenzo se vincula una de las tradiciones más difundidas de la España medieval. Según ella, antes de su martirio el papa Sixto II confió a Lorenzo el cáliz de la Última Cena, y el diácono lo envió a Huesca, a su familia, para ponerlo a salvo. El cáliz habría pasado después por distintos lugares del Pirineo aragonés, entre ellos el monasterio de San Juan de la Peña, hasta llegar en el siglo XV a Valencia, en cuya catedral se venera hoy como el Santo Cáliz. La tradición carece de documentación antigua, pero la pieza, una copa de piedra ágata, es un objeto de gran valor histórico y artístico.
Cómo se celebran las fiestas de San Lorenzo en Huesca
Las fiestas de San Lorenzo son las fiestas mayores de Huesca y se celebran del 9 al 15 de agosto. Están declaradas de interés turístico nacional y su color es el verde: los oscenses visten de blanco con el pañuelo y la faja verdes, y en todas partes está presente la albahaca, la planta aromática que se ofrece al santo y se luce en el ojal o en la mano durante los días de fiesta.
Los actos más característicos son:
- El chupinazo, el cohete que anuncia el inicio de las fiestas el 9 de agosto a mediodía desde el balcón del ayuntamiento, ante una multitud vestida de verde y blanco.
- Los danzantes de Huesca, que el 10 de agosto bailan ante la basílica de San Lorenzo y en la procesión del santo, con sus danzas de espadas, palos y cintas, acompañados por la Banda de Música de Huesca. Su origen documentado se remonta al siglo XVII, y sus danzas, transmitidas de generación en generación, son uno de los grandes símbolos de la ciudad.
- La procesión, el día 10, en la que la imagen de San Lorenzo recorre las calles acompañada por los danzantes, la corporación municipal y las peñas.
- Las peñas recreativas, que con sus charangas y sus desfiles llenan de música el centro de la ciudad durante toda la semana, junto con la feria taurina y los conciertos.
La basílica de San Lorenzo, levantada en el siglo XVII sobre la tradición de la casa natal del santo, es el centro religioso de la fiesta. A las afueras, la ermita de Loreto se asocia por tradición al lugar de nacimiento de Lorenzo y a sus padres, Orencio y Paciencia.
San Lorenzo de El Escorial y otras huellas en España
El santo dejó una huella importante en la historia de la monarquía. El 10 de agosto de 1557, el día de San Lorenzo, las tropas de Felipe II vencieron a los franceses en la batalla de San Quintín. En agradecimiento, el rey dedicó al santo el gran monasterio que mandó construir en la sierra de Guadarrama, el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Una tradición popular afirma que la planta del edificio evoca la forma de la parrilla del martirio.
En el resto de España, San Lorenzo es patrón de numerosas parroquias y pueblos, y su fiesta se celebra con misa, procesión y fiestas de verano en plena época estival.
Curiosidades sobre San Lorenzo
- Las lágrimas de San Lorenzo. La lluvia de estrellas de las Perseidas alcanza su máximo en torno al 12 de agosto, muy cerca de su fiesta, y en la tradición popular se la llama así.
- Un santo de dos ciudades. Roma conserva su sepulcro y Huesca reivindica su nacimiento; ambas lo celebran el 10 de agosto.
- La albahaca. En Huesca la planta está tan unida a la fiesta que se vende por toda la ciudad durante esos días.
- Un nombre extendido. Lorenzo, del latín Laurentius, «natural de Laurento», es un nombre de pila habitual en toda España, también en sus formas Llorenç, Lorentzo y Lourenzo.
San Lorenzo como fiesta local
El 10 de agosto no es fiesta nacional ni autonómica: es festivo solo donde el ayuntamiento lo elige como fiesta local. En España el calendario laboral admite hasta catorce festivos al año, dos de ellos locales. Cada ayuntamiento los propone por acuerdo del pleno y la autoridad laboral autonómica los aprueba y publica en su boletín oficial.
Los municipios que tienen a San Lorenzo como patrón suelen elegir el 10 de agosto, y algunos lo completan con otro día de sus fiestas de agosto. Las fiestas locales no se trasladan automáticamente cuando caen en domingo, así que cada ayuntamiento decide cada año qué día propone.