Quién fue San Vicente Ferrer
Vicente Ferrer nació en Valencia en 1350, en una casa de la actual calle del Mar que hoy se conserva como casa natalicia y lugar de culto. Ingresó muy joven en la Orden de Predicadores, los dominicos, y estudió filosofía y teología en Barcelona, Lleida y Toulouse. Su vida coincidió con el Cisma de Occidente, la época en que la Iglesia tuvo a la vez varios papas que se disputaban la legitimidad, y durante años estuvo al servicio del papa de Aviñón, Benedicto XIII, el aragonés Pedro de Luna.
Desde finales del siglo XIV se dedicó sobre todo a la predicación itinerante. Recorrió durante dos décadas la Corona de Aragón, Castilla, el sur de Francia, el norte de Italia y Suiza, seguido por multitudes que acudían a escuchar sus sermones sobre la penitencia y el juicio final. Su influencia política fue también notable: en 1412 fue uno de los nueve compromisarios del Compromiso de Caspe, que eligió a Fernando de Antequera como rey de Aragón tras la muerte sin descendencia de Martín el Humano.
Murió el 5 de abril de 1419 en Vannes, en Bretaña, donde sigue enterrado en la catedral. Fue canonizado en 1455 por el papa Calixto III, el valenciano Alfonso de Borja.
Por qué San Vicente se celebra el lunes después de Pascua
La festividad litúrgica de San Vicente Ferrer es el 5 de abril, aniversario de su muerte. Sin embargo, esa fecha coincide con frecuencia con la Semana Santa o con la semana de Pascua, cuando la liturgia no permite celebrar fiestas de santos. Para evitarlo, en Valencia se fijó la celebración en el lunes siguiente al Lunes de Pascua, una semana después del Domingo de Resurrección.
Por eso la fecha cambia cada año: depende de la Pascua y puede caer entre finales de marzo y finales de abril. En valenciano se conoce como Dilluns de Sant Vicent, el lunes de San Vicente, y cierra el ciclo festivo de la Pascua en buena parte de la Comunitat Valenciana.
Iconografía y patronazgo
San Vicente Ferrer se representa con el hábito blanco y negro de los dominicos, con el dedo índice levantado hacia el cielo, gesto que alude a su predicación sobre el juicio final. A menudo lleva alas, porque se le identificó con el ángel del Apocalipsis que anuncia el juicio, y sostiene un libro o una filacteria con la frase Timete Deum et date illi honorem ("Temed a Dios y dadle honor"). En algunas imágenes aparece con una trompeta o con una llama sobre la cabeza.
Es patrón de la Comunitat Valenciana y uno de los santos más venerados de la tradición valenciana, junto a la Virgen de los Desamparados. También es patrón de numerosas localidades valencianas y de la diócesis de Vannes, donde murió.
Cómo se celebra San Vicente en Valencia
Los milagros de los altares
La tradición más característica de la fiesta son los miracles o milagros: pequeñas representaciones teatrales en valenciano, interpretadas por niños, que escenifican episodios prodigiosos de la vida del santo. Se representan en altares efímeros levantados en distintas plazas y calles del centro histórico de Valencia, cada uno a cargo de una asociación vecinal, que preparan durante meses el decorado, el texto y los ensayos. La costumbre tiene varios siglos de historia y es una de las formas de teatro popular en valenciano más antiguas que se mantienen vivas.
Los pequeños actores, vestidos con trajes de época, interpretan al santo y a los personajes de cada historia, y su representación se repite a lo largo del día ante vecinos y visitantes.
Procesiones y casa natalicia
La fiesta incluye misas y procesiones con la imagen del santo en Valencia y en muchos pueblos. La casa natalicia de la calle del Mar recibe ese día numerosas visitas; en ella se conserva el llamado pouet de Sant Vicent, un pozo cuya agua se considera tradicionalmente milagrosa y que los devotos beben o llevan a casa.
En la ciudad de Valencia, la jornada se combina con la tradición de la Pascua, en la que las familias salen al campo a comerse la mona, el dulce típico de estas fechas, y el lunes de San Vicente prolonga ese ambiente de primavera y reunión familiar.
Curiosidades sobre San Vicente Ferrer
- El don de lenguas: según la tradición, predicaba siempre en su lengua materna, el valenciano, y quienes le escuchaban en Francia o Italia le entendían como si hablara su propio idioma.
- Un santo de calles y plazas: sus sermones se celebraban a menudo al aire libre, porque las iglesias se quedaban pequeñas para las multitudes que le seguían de ciudad en ciudad.
- Valencia y Bretaña: la ciudad de Vannes, donde está su sepulcro en la catedral, mantiene viva la devoción por el santo seis siglos después de su muerte.
- Los Borja: su canonización la decretó un papa valenciano, Calixto III, primer pontífice de la familia Borja.
San Vicente Ferrer como fiesta local
El Lunes de San Vicente no forma parte de las fiestas nacionales. En la Comunitat Valenciana es, por lo general, una fiesta local: cada municipio dispone de dos fiestas locales al año, que propone el pleno del ayuntamiento y aprueba la autoridad laboral autonómica, que publica la lista de todos los municipios en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana.
Muchos ayuntamientos valencianos eligen este lunes como una de sus dos fiestas locales, por tratarse del patrón de la Comunitat. Como la fecha depende de la Pascua, cambia cada año, y queda siempre una semana después del Lunes de Pascua, que la Comunitat Valenciana suele incluir entre sus festivos autonómicos. Así, en los municipios que lo tienen como local se forman dos lunes festivos seguidos, uno al final de la Semana Santa y otro una semana más tarde.