Quién fue San Sebastián
Sebastián fue un mártir cristiano de Roma de finales del siglo III. La noticia más antigua de su culto es la Depositio martyrum del año 354, que sitúa su sepultura en la vía Apia, en el lugar donde hoy se alza la basílica de San Sebastián Extramuros, sobre las catacumbas que llevan su nombre. El relato detallado de su vida procede de una passio del siglo V, de carácter legendario, que fijó la imagen que ha llegado hasta hoy.
Según ese relato, Sebastián nació en Narbona, en la Galia, y se crio en Milán. Ingresó en el ejército y llegó a ser oficial de la guardia del emperador, mientras mantenía en secreto su fe y ayudaba a los cristianos encarcelados durante la persecución de Diocleciano. Descubierto, fue condenado a morir asaeteado: los soldados lo ataron a un poste o a un árbol y lo cubrieron de flechas, dándolo por muerto. Una mujer cristiana, Irene, recogió su cuerpo para enterrarlo y descubrió que seguía vivo; lo cuidó hasta que se recuperó. Sebastián volvió a presentarse ante el emperador para reprocharle la persecución y esta vez fue azotado hasta la muerte. Su cuerpo, arrojado a la Cloaca Máxima, fue recuperado por los cristianos y enterrado en las catacumbas.
Por qué San Sebastián es el santo contra la peste
La iconografía de San Sebastián es una de las más reconocibles del arte occidental: un joven semidesnudo, atado a un árbol o a una columna, con el cuerpo atravesado por flechas. Desde el Renacimiento fue un tema predilecto de pintores y escultores, que encontraron en él la ocasión de representar el desnudo masculino dentro de la pintura religiosa.
Las flechas explican también su patronazgo más extendido. En la Antigüedad y la Edad Media, la peste se imaginaba como una lluvia de flechas lanzada sobre los pueblos, y un santo que había sobrevivido a las saetas se convirtió en protector natural frente a las epidemias. Durante las grandes pestes de los siglos XIV al XVII, numerosas ciudades europeas lo nombraron patrón, le levantaron ermitas a las afueras y organizaron procesiones votivas en su honor. Por eso abundan en España las ermitas de San Sebastián a la entrada de los pueblos, junto a los caminos.
Es además patrón de los soldados, de los arqueros y de los deportistas, y, por su condición de militar, de algunos cuerpos policiales.
Cómo se celebra la Tamborrada de Donostia-San Sebastián
La ciudad que lleva su nombre tiene en el 20 de enero su gran fiesta. El nombre vasco de la ciudad, Donostia, procede de Done Sebastiane, «San Sebastián», por un antiguo monasterio dedicado al santo.
La celebración es la Tamborrada, que dura exactamente veinticuatro horas. A medianoche del 19 al 20 de enero, en la plaza de la Constitución de la Parte Vieja, se iza la bandera de la ciudad y comienzan a sonar los tambores y barriles al ritmo de la Marcha de San Sebastián, compuesta por Raimundo Sarriegui en el siglo XIX. Durante todo el día, decenas de compañías formadas por sociedades gastronómicas, clubes y asociaciones recorren la ciudad vestidas de cocineros y de soldados de época napoleónica, y el 20 por la mañana desfila la tamborrada infantil, con miles de escolares. A medianoche del 20 se arría la bandera en la misma plaza y la fiesta termina.
El origen de la Tamborrada se sitúa a comienzos del siglo XIX. La explicación más repetida la relaciona con la parodia que hacían las cocineras y aguadoras que, junto a las fuentes, golpeaban sus barricas imitando los tambores de la guarnición; con el tiempo la burla se convirtió en desfile organizado y en el símbolo de la ciudad.
San Sebastián en Palma, Huelva y otros lugares
- Palma (Mallorca). Sant Sebastià es el patrón de Palma. Según la tradición, en el siglo XVI la llegada a la ciudad de una reliquia del santo coincidió con el final de una epidemia de peste, lo que consolidó su patronazgo. La víspera, el 19 de enero, se celebra la Revetla de Sant Sebastià: plazas del centro con conciertos, hogueras (foguerons) en las que los vecinos asan longanizas, botifarrons y carne, y un ambiente que llena la ciudad hasta la madrugada.
- Huelva. San Sebastián es el patrón de la ciudad. El 20 de enero la imagen del patrón sale en procesión por las calles, acompañada de autoridades y vecinos, en una de las fechas más señaladas del calendario onubense.
- Fiestas de invierno. En muchos pueblos de Castilla, Aragón, Cataluña y las islas, la fiesta de San Sebastián se celebra junto a la de San Antonio Abad, el 17 de enero, con hogueras, bendición de animales, rifas y comidas populares. Entre ambas forman el ciclo festivo de enero, que marca la mitad del invierno.
Curiosidades sobre San Sebastián
- Un santo que murió dos veces. El relato de su martirio distingue el primer suplicio, del que sobrevive, y la muerte definitiva a golpes, aunque el arte casi siempre lo representa con las flechas.
- El nombre de una ciudad. Donostia-San Sebastián es la única capital de provincia española que lleva el nombre del santo.
- Ermitas en las afueras. La costumbre de situar sus ermitas fuera del casco urbano responde a su función protectora contra las epidemias que llegaban por los caminos.
- Un nombre de pila clásico. Sebastián, del griego sebastós, «venerable», es un nombre muy difundido en toda España y en América.
San Sebastián en el calendario laboral
El 20 de enero no es fiesta nacional ni autonómica, pero es una de las fiestas locales más frecuentes de invierno. La legislación laboral española prevé hasta catorce festivos al año, de los que dos son fiestas locales. Cada ayuntamiento propone las suyas mediante acuerdo del pleno, y la autoridad laboral de la comunidad autónoma las aprueba y las publica en el boletín oficial.
Los municipios con San Sebastián como patrón suelen fijar el 20 de enero como fiesta local, aunque algunos trasladan el festivo laboral al día siguiente o al anterior para hacerlo coincidir con su víspera o con el día central de las fiestas. Las fiestas locales no se mueven solas cuando caen en domingo, de modo que la elección corresponde cada año al ayuntamiento.