Quién fue San Prudencio
San Prudencio es el patrón de Álava. Según la tradición, nació en Armentia, una aldea que hoy forma parte del municipio de Vitoria-Gasteiz, en el siglo VI o VII. Siendo joven abandonó su casa para llevar vida de ermitaño y se retiró a las tierras de Soria, donde fue discípulo de San Saturio, el eremita que vivía junto al río Duero y que hoy es patrón de la ciudad de Soria.
Tras la muerte de su maestro, Prudencio fue ordenado sacerdote y llegó a ser obispo de Tarazona. La tradición le atribuye un carácter conciliador y cuenta que murió en Osma, adonde había acudido para poner paz en un conflicto en aquella diócesis. Sus restos fueron llevados al monte Laturce, en Clavijo (La Rioja), donde se levantó un monasterio con su nombre. La información sobre su vida procede sobre todo de relatos hagiográficos tardíos, por lo que muchos detalles pertenecen más a la tradición que a la historia documentada.
En la iconografía aparece vestido de obispo, con mitra y báculo. Armentia, el lugar de su nacimiento, se considera el origen de su devoción.
Origen de la fiesta de San Prudencio
La fiesta se celebra el 28 de abril, fecha tradicional de su memoria. La devoción a San Prudencio en Álava está documentada desde la Edad Media y fue creciendo hasta convertirle en el patrón del territorio. Las instituciones alavesas lo adoptaron como protector, y desde hace siglos la Diputación y las Juntas Generales participan en los actos de su festividad.
El centro de la devoción es la basílica de San Prudencio de Armentia, una iglesia románica levantada en el siglo XII sobre un templo anterior y reformada en época barroca. Armentia fue sede episcopal en la Alta Edad Media, antes de que el obispado se trasladara, y su iglesia conserva relieves y portadas románicas de gran valor. Para los alaveses, el lugar es inseparable de la figura del santo.
La antigua diócesis de Álava, con sede en Armentia, desapareció a finales del siglo XI, cuando su territorio se integró en la diócesis de Calahorra. Álava no volvió a tener obispado propio hasta la creación de la diócesis de Vitoria en el siglo XIX. Durante todo ese tiempo, la devoción a San Prudencio mantuvo viva la memoria de Armentia como lugar sagrado del territorio.
Cómo se celebra San Prudencio en Álava
La celebración comienza la víspera. La noche del 27 de abril, Vitoria-Gasteiz vive la Retreta y la tamborrada, con grupos de tambores y barriles que recorren el centro de la ciudad tocando la Marcha de San Prudencio, la melodía más identificada con la fiesta. El ambiente festivo llena la ciudad hasta bien entrada la noche.
El 28 de abril, el día grande, miles de personas acuden en romería a Armentia. En la campa que rodea la basílica se celebran la misa en honor del santo, la procesión, actuaciones de dantzaris y txistularis, y una jornada de convivencia al aire libre que se prolonga durante todo el día. Las instituciones alavesas acuden en corporación a la misa, y la plaza y las campas se llenan de puestos, cuadrillas y familias.
Caracoles y setas
La gastronomía es una parte esencial de San Prudencio. Los platos típicos del día son los caracoles en salsa y las setas, en especial el perretxiko o seta de primavera, que se recoge precisamente en estas semanas. Las sociedades gastronómicas, las cuadrillas de amigos y las familias preparan caracoles para la jornada, y los bares y restaurantes de Vitoria-Gasteiz y del resto de Álava los incluyen en sus menús.
En los municipios alaveses, San Prudencio se celebra con misas, comidas populares y actos festivos propios, y en muchos pueblos es una de las jornadas festivas más esperadas de la primavera.
Curiosidades sobre San Prudencio
- Dos patronos alaveses: Álava tiene a San Prudencio como patrón del territorio, mientras que la ciudad de Vitoria-Gasteiz celebra en agosto a la Virgen Blanca, su patrona, con las fiestas grandes de la capital. San Prudencio es así la fiesta de toda la provincia, y la Virgen Blanca la de la ciudad.
- El vínculo con Soria y La Rioja: la vida de San Prudencio une tres territorios. Álava le venera como hijo de Armentia, Soria como discípulo de San Saturio y La Rioja como el santo cuyos restos se custodiaron en el monte Laturce, donde también se le venera.
- La Marcha de San Prudencio: su melodía, interpretada por bandas, txistularis y tamborradas, es para muchos alaveses el símbolo sonoro de la fiesta, y suena tanto en la víspera como en el día grande.
- La fiesta de la primavera: al caer a finales de abril, San Prudencio marca en Álava el inicio de la temporada de romerías y fiestas al aire libre.
San Prudencio en el calendario laboral
San Prudencio no forma parte de las fiestas nacionales ni de las autonómicas de Euskadi: es una fiesta local. Cada municipio español tiene derecho a dos fiestas locales al año, que propone el pleno del ayuntamiento y aprueba la autoridad laboral de la comunidad autónoma, que publica la relación de todos los municipios en el boletín oficial.
En Álava, una gran parte de los ayuntamientos elige el 28 de abril como una de sus dos fiestas locales, por tratarse del patrón del territorio. Como es una elección municipal, el día puede ser festivo en unos pueblos y laborable en otros. Cuando el 28 de abril cae en domingo, no se traslada de forma automática: el ayuntamiento decide qué fechas propone ese año, y puede optar por otro día. Si la fecha cae cerca de un fin de semana o del 1 de mayo, la combinación de festivos favorece los puentes en el territorio.