Quién fue San Esteban
San Esteban es venerado como el protomártir, el primer cristiano que murió por su fe. Lo que se sabe de él procede de los Hechos de los Apóstoles, uno de los libros del Nuevo Testamento. Según ese relato, la primera comunidad cristiana de Jerusalén eligió a siete hombres para atender a las viudas y a los necesitados y ayudar a los apóstoles, y Esteban fue uno de ellos. Es considerado por eso uno de los primeros diáconos.
Los Hechos lo describen como un hombre lleno de fe y elocuente en la predicación. Acusado de blasfemia ante el sanedrín, el tribunal religioso judío, pronunció un largo discurso en su defensa y fue sacado de la ciudad y apedreado hasta morir. El relato menciona que, entre los presentes, un joven llamado Saulo aprobaba su muerte: el futuro san Pablo, que más tarde se convertiría al cristianismo.
San Esteban se representa con la dalmática, la vestidura de los diáconos, y con piedras en la mano o sobre la cabeza, en alusión a su martirio. Es patrón de numerosas localidades de España y Europa.
Por qué se celebra el 26 de diciembre
La Iglesia de Occidente celebra a San Esteban el 26 de diciembre, el día siguiente a Navidad, desde la Antigüedad tardía. La tradición litúrgica agrupó junto a la Navidad a varios santos especialmente vinculados a Cristo: Esteban, el primer mártir, el 26; san Juan Evangelista, el 27; y los Santos Inocentes, el 28. La idea era rodear el nacimiento de Jesús de los primeros testigos de la fe.
En muchos países de Europa central y del norte, el 26 de diciembre es también festivo y se conoce como segundo día de Navidad. En el Reino Unido y otros países de tradición británica se llama Boxing Day.
Sant Esteve en Cataluña
En Cataluña, Sant Esteve es una fiesta profundamente arraigada. Es el día que tradicionalmente se dedica a la familia extensa: si el día de Navidad se celebra en casa, con el núcleo familiar más próximo, Sant Esteve es la ocasión para reunirse con la otra rama de la familia, con los abuelos, tíos y primos que no se vieron el 25.
Los canelones de Sant Esteve
El plato emblemático del día son los canelones de Sant Esteve, rellenos con la carne sobrante del caldo y de los asados de Navidad, picada y guisada con cebolla, cubiertos de bechamel y gratinados. Su origen se relaciona con la influencia de los cocineros italianos que trabajaron en Barcelona en el siglo XIX y con una cocina de aprovechamiento muy característica de las fiestas: nada de lo que se cocinó el 25 se tira.
Antes de los canelones, la comida suele empezar con una sopa de galets, la pasta en forma de caracola que también protagoniza la escudella del día de Navidad.
Pastorets y otras tradiciones
Durante las fiestas, y especialmente en torno a Sant Esteve, en muchos teatros, ateneos y parroquias de Cataluña se representan Els Pastorets, obras de teatro popular que narran el viaje de los pastores hacia Belén y su lucha contra los diablos que intentan impedirlo. Es una tradición con raíces en el siglo XIX y en la que participan como actores aficionados vecinos de todas las edades.
En algunas poblaciones se celebran también ese día conciertos de Navidad, cantadas de villancicos y encuentros de corales, y en los pueblos que tienen a Sant Esteve como patrón, la fiesta mayor de invierno.
Una fiesta de familia y de sobremesa
Las fiestas de Navidad en Cataluña se organizan tradicionalmente en dos jornadas consecutivas de mesa compartida. El refrán per Nadal, cada ovella al seu corral recuerda que la Navidad se celebra en casa, con los suyos; Sant Esteve amplía el círculo y permite repartir las visitas entre las dos ramas de la familia sin renunciar a ninguna. Esa doble celebración explica en buena medida el arraigo de la fiesta y su presencia constante en el calendario.
La sobremesa del día se alarga con los dulces propios de estas fechas: turrones de Jijona y de Alicante, turrón de yema tostada, neulas, unos barquillos finos y enrollados que se mojan en cava, y los polvorones y mazapanes que se comparten con el resto de España. Los juegos de cartas y de mesa, las canciones y las visitas a los belenes de la localidad completan la jornada.
San Esteban en el santoral y en el arte
San Esteban fue uno de los santos más venerados de la cristiandad antigua. Según la tradición, sus reliquias fueron halladas en el siglo V cerca de Jerusalén y se repartieron por todo el Mediterráneo, lo que extendió su culto por las iglesias de Occidente. En España hay numerosos templos y localidades que llevan su nombre, como San Esteban de Gormaz, en Soria, y en Europa le están dedicadas catedrales como la de Viena o la de Bourges, en Francia.
Otros lugares donde se celebra
Fuera de Cataluña, la tradición de festejar el 26 de diciembre tiene presencia en Baleares, donde la segunda fiesta de Navidad se ha incluido algunos años en el calendario laboral.
En el resto de España, el 26 de diciembre es un día laborable, aunque muchas localidades de las que San Esteban es patrón lo celebran con misas, procesiones y fiestas populares.
San Esteban en el calendario laboral
San Esteban no es una fiesta nacional, sino autonómica. Cada comunidad decide si lo incluye al aprobar su calendario laboral, usando uno de los días que la ley le permite fijar. En Cataluña figura de forma habitual entre las fiestas de la comunidad, junto con el Lunes de Pascua, San Juan y la Diada.
Como el 26 de diciembre sigue al día de Navidad, las comunidades que lo celebran disfrutan de dos días festivos seguidos. Cuando el 25 de diciembre cae en domingo y el 26 en lunes, en Cataluña el lunes ya es festivo por San Esteban. Cuando el 26 cae en domingo, depende de cada comunidad decidir qué hace con ese festivo.