Qué es el Lunes de Pascua
El Lunes de Pascua es el lunes que sigue al Domingo de Resurrección, la fiesta más importante del calendario cristiano, que celebra que Jesús resucitó al tercer día de su muerte. Para la liturgia católica, el domingo de Pascua abre una octava, ocho días que se celebran como una única gran fiesta, y el lunes es el primero de ellos.
En muchos países europeos, y en buena parte del este y el norte de España, ese lunes se convirtió en un día de descanso que prolonga la Pascua. En catalán se conoce como Dilluns de Pasqua o, más en concreto, Dilluns de Pasqua Florida, para distinguirlo del Lunes de Pascua Granada, el día después de Pentecostés, que también es festivo en algunos municipios catalanes.
Cómo se calcula su fecha
La Pascua es una fiesta móvil. Desde el Concilio de Nicea, en el año 325, el Domingo de Resurrección es el primer domingo después de la primera luna llena que sigue al equinoccio de primavera, que a efectos de cálculo se fija el 21 de marzo. El domingo de Pascua cae así entre el 22 de marzo y el 25 de abril, y el Lunes de Pascua, entre el 23 de marzo y el 26 de abril.
Las iglesias ortodoxas aplican la misma regla sobre el calendario juliano, por lo que su Pascua suele caer más tarde y solo algunos años coincide con la de las iglesias occidentales.
La mona de Pascua
La tradición más reconocible del Lunes de Pascua en Cataluña, la Comunitat Valenciana, Baleares y otras zonas del Mediterráneo es la mona, un dulce que los padrinos regalan a sus ahijados. Antiguamente era una torta o un bizcocho coronado con huevos duros, tantos como años tenía el niño, hasta que este hacía la primera comunión.
Con el tiempo, la mona ha cambiado mucho. En Cataluña, las pastelerías elaboran desde hace décadas monas con figuras de chocolate, desde huevos decorados hasta auténticas esculturas, junto a las más clásicas de bizcocho, crema, yema tostada y plumas de colores. En la Comunitat Valenciana se mantiene la mona más sencilla, un bollo dulce con un huevo cocido en el centro, que se acompaña de longanizas y de la tradición de romper el huevo en la frente de otro comensal.
Salir al campo: las tradiciones del lunes
El Lunes de Pascua es, por encima de todo, un día de salir al campo. En la Comunitat Valenciana es costumbre anar a menjar la mona: comer en el campo, en la playa o en una ermita con la familia y los amigos. Durante esos días se vuelan cometas, llamadas catxirulos, milotxes o estels según la zona.
En Cataluña son habituales las comidas en el campo y las excursiones, y en muchos pueblos se mantienen las caramelles, grupos de cantores que recorren las calles durante la Pascua interpretando canciones populares. En Baleares, los dulces de la Pascua son las panades, empanadas de cordero o de guisantes, y los robiols, pequeñas empanadillas dulces rellenas de requesón, confitura o cabello de ángel, junto a los crespells.
En el País Vasco y Navarra, el Lunes de Pascua cierra la Semana Santa con un día de descanso que se dedica sobre todo a reuniones familiares y a salir al monte.
Una curiosidad valenciana: el lunes siguiente al Lunes de Pascua se celebra San Vicente Ferrer, patrón de la Comunitat Valenciana, con los milagros que los niños representan en altares instalados en las calles de la ciudad de Valencia.
Por qué se celebra un lunes
La costumbre de prolongar la fiesta de Pascua tiene raíces antiguas. En la Edad Media, la Iglesia consideraba festivos varios días de la semana de Pascua, en los que se suspendía el trabajo para que los fieles pudieran participar en las celebraciones. Con el tiempo, el número de días festivos se redujo, y en muchas zonas de Europa se mantuvo solo el lunes, que se convirtió en una jornada de descanso de carácter más familiar y festivo que litúrgico.
Por eso el Lunes de Pascua es hoy festivo en buena parte de Europa, como Francia, Alemania, Italia, Bélgica o el Reino Unido, aunque no en todos los países de tradición cristiana. En España, su arraigo coincide en gran medida con los territorios de la antigua Corona de Aragón y con algunas comunidades del norte, donde la tradición del día de campo y de los dulces de Pascua sigue muy viva.
El sentido religioso de la octava
Para la liturgia católica, toda la semana que sigue al Domingo de Resurrección se celebra como si fuera un mismo día de fiesta. Durante esos ocho días, la misa repite el tono gozoso de la Pascua, y el lunes es el primero de ellos. Los Evangelios que se leen esos días narran las apariciones de Jesús resucitado a las mujeres que acudieron al sepulcro y a sus discípulos.
El Lunes de Pascua en el calendario laboral
El Lunes de Pascua no figura entre las fiestas nacionales. Es un festivo autonómico: cada comunidad decide si lo incluye al aprobar su calendario laboral, normalmente usando uno de los días que la ley le permite sustituir.
Es tradicional en Cataluña, donde ocupa el lugar del Jueves Santo, y en Baleares, la Comunitat Valenciana, Navarra y el País Vasco. Otras comunidades, como La Rioja, lo han incluido algunos años. Donde es festivo, se suma al Viernes Santo y forma un fin de semana largo; en las comunidades que además mantienen el Jueves Santo, la Semana Santa llega a sumar cinco días seguidos sin trabajo.
Como es siempre lunes, nunca coincide con domingo y nunca se traslada. Su fecha exacta, como la de toda la Semana Santa, hay que comprobarla cada año en el calendario oficial.