Qué se conmemora el Jueves Santo
El Jueves Santo abre el Triduo Pascual, los tres días centrales de la Semana Santa cristiana. Recuerda la Última Cena, la comida que, según los Evangelios, Jesús compartió con sus doce apóstoles la víspera de su muerte, en el contexto de la Pascua judía.
Para la tradición católica, en esa cena se instituyeron la Eucaristía y el sacerdocio: Jesús partió el pan y repartió el vino como su cuerpo y su sangre, y pidió a sus discípulos que repitieran ese gesto en su memoria. El Evangelio de Juan añade otro episodio, el lavatorio de los pies, en el que Jesús lava los pies a los apóstoles como ejemplo de servicio. De ahí procede el nombre de Mandatum, por el mandamiento del amor fraterno que pronuncia esa noche, y por eso el Jueves Santo es también el Día del Amor Fraterno.
La jornada termina con la oración de Jesús en el huerto de Getsemaní y su detención, que da paso al Viernes Santo.
Por qué cambia de fecha cada año
El Jueves Santo depende de la fecha de Pascua, que es móvil. Desde el Concilio de Nicea, en el año 325, el Domingo de Resurrección se celebra el primer domingo después de la primera luna llena que sigue al equinoccio de primavera, fijado a efectos de cálculo el 21 de marzo. Con esa regla, la Pascua cae entre el 22 de marzo y el 25 de abril, y el Jueves Santo, tres días antes, entre el 19 de marzo y el 22 de abril.
Por eso la Semana Santa puede caer en marzo o en abril, y con ella se desplazan el Jueves y el Viernes Santo, el Lunes de Pascua y otras fiestas que dependen de la Pascua, como el Corpus Christi.
Cómo se vive en España
En la liturgia, el Jueves Santo tiene dos momentos característicos. Por la mañana, en las catedrales, el obispo celebra la misa crismal, en la que se bendicen los óleos que se usarán durante el año. Por la tarde se celebra la misa de la Cena del Señor, con el lavatorio de los pies. Al terminar, la Eucaristía se traslada a un altar adornado, el monumento, y los altares quedan desnudos. Es tradicional recorrer esa noche varias iglesias para visitar los monumentos, costumbre que en muchos lugares se conoce como visitar los sagrarios.
En la calle, el Jueves Santo es uno de los días grandes de las procesiones. Cofradías y hermandades sacan sus pasos con imágenes de la Pasión acompañados de nazarenos, penitentes y bandas de música. Algunas de las celebraciones más conocidas:
- En Sevilla, la noche del jueves al viernes es la Madrugá, en la que salen algunas de las hermandades más antiguas y populares de la ciudad.
- En Málaga, la Legión participa en el traslado y la procesión del Cristo de la Buena Muerte, conocido como Cristo de Mena, uno de los actos más multitudinarios de su Semana Santa.
- En Castilla y León, ciudades como Zamora o Valladolid celebran procesiones de gran sobriedad, con imaginería de los siglos XVI y XVII.
- En el Bajo Aragón y otras zonas, los tambores y bombos marcan el paso de la Semana Santa; las tamboradas españolas fueron inscritas por la Unesco en 2018 en la lista del patrimonio cultural inmaterial.
Muchas cofradías mantienen además la tradición de pedir el indulto de un preso con motivo de la Semana Santa, una gracia que el Gobierno concede en algunos casos.
La Última Cena en el arte y la cultura
La Última Cena es una de las escenas más representadas del arte cristiano. La versión más célebre es el mural que Leonardo da Vinci pintó a finales del siglo XV en el refectorio del convento de Santa Maria delle Grazie, en Milán, que capta el momento en que Jesús anuncia que uno de los apóstoles lo traicionará. En España, el tema aparece en retablos, pinturas y pasos procesionales, como los misterios de la Sagrada Cena que muchas cofradías sacan a la calle durante la Semana Santa.
El cáliz utilizado por Jesús en la cena, el Santo Grial, dio origen a numerosas leyendas medievales. La catedral de Valencia venera desde el siglo XV un cáliz de ágata que la tradición identifica con él.
Gastronomía de los días santos
El Jueves Santo inaugura los días en que la tradición católica recomienda evitar la carne, una costumbre que ha dado lugar a una cocina propia. Las torrijas, rebanadas de pan empapadas en leche o vino, rebozadas en huevo, fritas y endulzadas con azúcar, miel o canela, son el dulce más extendido. El bacalao, en buñuelos, en potaje o con tomate, y el potaje de garbanzos con espinacas son platos habituales en muchas casas. Cada región tiene además sus dulces propios, como los pestiños en Andalucía o la mona en el Levante, que se reserva para la Pascua.
El Jueves Santo en el calendario laboral
El Jueves Santo no es una de las fiestas nacionales que la ley obliga a respetar en todo el territorio. Forma parte del grupo de festivos que cada comunidad autónoma puede mantener o sustituir por otro propio al aprobar su calendario laboral.
En la práctica, es festivo en casi todas las comunidades. La excepción tradicional es Cataluña, que no lo celebra como día no laborable y en su lugar festeja el Lunes de Pascua. En otras comunidades del Mediterráneo, como la Comunitat Valenciana, la elección entre ambos días ha variado según los años.
Como el Jueves Santo va seguido del Viernes Santo, festivo en toda España, en la mayoría de las comunidades se forma un fin de semana de cuatro días. Es uno de los periodos de más desplazamientos del año, y suele coincidir con las vacaciones escolares de primavera.