Por qué se celebra el Primero de Mayo
El 1 de mayo es el Día Internacional de los Trabajadores. Su origen está en el movimiento obrero de Estados Unidos a finales del siglo XIX. El 1 de mayo de 1886, cientos de miles de trabajadores iniciaron una huelga en todo el país para reclamar la jornada de ocho horas, una reivindicación que el movimiento sindical resumía en la fórmula de ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho para lo que cada uno quisiera.
En Chicago, uno de los centros de la protesta, las movilizaciones terminaron en tragedia. El 4 de mayo, durante un mitin en la plaza de Haymarket, estalló una bomba entre los policías que vigilaban el acto, y en los disturbios posteriores murieron agentes y manifestantes. Varios anarquistas fueron juzgados y condenados en un proceso muy cuestionado; cuatro de ellos fueron ejecutados en 1887. El movimiento obrero internacional los recordaría como los mártires de Chicago.
En 1889, el congreso fundacional de la Segunda Internacional, reunido en París, acordó convocar una gran manifestación internacional el 1 de mayo de 1890 para reclamar la jornada de ocho horas. La convocatoria tuvo éxito en muchos países y la fecha se convirtió desde entonces en la jornada anual de reivindicación de los trabajadores.
El Primero de Mayo en la historia de España
En España, el 1 de mayo se celebró por primera vez en 1890, con manifestaciones y huelgas en Madrid, Barcelona y otras ciudades. Durante las décadas siguientes fue una fecha de movilización del movimiento obrero, en la que tuvieron un papel destacado los sindicatos UGT, fundado en 1888, y CNT, fundado en 1910.
La reivindicación que dio origen a la fecha se alcanzó en España en 1919. Tras la huelga de La Canadiense en Barcelona, un decreto de abril de ese año estableció la jornada máxima de ocho horas, lo que convirtió a España en uno de los primeros países en fijarla por ley con carácter general.
Durante el franquismo, el Primero de Mayo como jornada obrera quedó prohibido y se sustituyó por una celebración oficial. A partir de 1955, cuando el papa Pío XII instituyó la fiesta de San José Obrero el 1 de mayo, la fecha adquirió un carácter religioso y de exaltación del trabajo alineado con el régimen. Tras la muerte de Franco y la legalización de los sindicatos, en 1978 se celebraron las primeras manifestaciones legales del Primero de Mayo en democracia.
Cómo se celebra hoy
El Primero de Mayo es la principal jornada de movilización sindical del año. Los sindicatos convocan manifestaciones en las capitales y en muchas otras ciudades, con un lema común que suele centrarse en los salarios, el empleo, la vivienda, las condiciones laborales o la negociación colectiva. Al terminar, los responsables sindicales leen un manifiesto y se celebran mítines y actos festivos.
Para buena parte de la población, el 1 de mayo es sobre todo un día de descanso al inicio de la primavera, que muchos aprovechan para viajar o salir al campo, sobre todo cuando se forma un puente.
La fecha coincide además con otras celebraciones. En el santoral católico es la fiesta de San José Obrero. En muchos lugares, el inicio de mayo se asocia a fiestas populares de primavera, como las mayas o los mayos, una tradición antigua en la que se planta un árbol en la plaza o se canta a las mozas. En la Comunidad de Madrid, el día siguiente, 2 de mayo, es fiesta regional en recuerdo del levantamiento de 1808 contra las tropas napoleónicas, por lo que en algunos años se encadenan dos festivos.
Un día internacional con una excepción notable
El 1 de mayo es festivo en la mayor parte del mundo, desde Europa y América Latina hasta buena parte de Asia y África. La gran excepción es Estados Unidos, el país donde se originó la fecha: allí el Día del Trabajo, Labor Day, se celebra el primer lunes de septiembre, una fecha que se consolidó a finales del siglo XIX, en parte para desvincular la fiesta del recuerdo de Haymarket. Canadá sigue el mismo criterio.
En la Unión Europea, el 1 de mayo es festivo en casi todos los Estados miembros, y en algunos países se combina con otras tradiciones de primavera, como el muguete, el lirio de los valles que se regala en Francia ese día como amuleto de buena suerte.
La Fiesta del Trabajo en el calendario laboral
El 1 de mayo es fiesta nacional en toda España. El Estatuto de los Trabajadores fija un máximo de catorce fiestas laborales al año, retribuidas y no recuperables, y obliga a respetar en todo caso como fiestas de ámbito nacional cuatro fechas: la Natividad del Señor, el Año Nuevo, el 1 de mayo como Fiesta del Trabajo y el 12 de octubre como Fiesta Nacional de España.
Las comunidades autónomas pueden sustituir algunas fiestas nacionales por otras propias, pero no la Fiesta del Trabajo, que es festiva en todas las comunidades y municipios.
Cuando el 1 de mayo cae en domingo, cada comunidad autónoma decide si traslada el descanso al lunes 2 de mayo o si dedica esa jornada a otra fiesta propia. Por eso, esos años el lunes siguiente puede ser festivo en unas comunidades y laborable en otras. Los servicios esenciales, como la sanidad, los transportes o la seguridad, mantienen su actividad, y quienes trabajan ese día tienen derecho a la compensación que fije la ley o su convenio colectivo.