Qué se celebra el 24 de junio
El 24 de junio la Iglesia celebra el nacimiento de San Juan Bautista, el profeta que, según los Evangelios, anunció la llegada de Jesús y lo bautizó en el río Jordán. Es uno de los pocos santos de los que la liturgia celebra el nacimiento y no solo la muerte, un privilegio que comparte con Jesús y con la Virgen María.
La fecha se deduce del relato del Evangelio de Lucas, según el cual Isabel, la madre de Juan, estaba en el sexto mes de embarazo cuando el ángel anunció a María el nacimiento de Jesús. Si la Navidad se celebra el 25 de diciembre, el nacimiento de Juan se sitúa seis meses antes, en torno al solsticio de verano. El calendario cristiano quedó así ordenado alrededor de los dos solsticios: Juan, en el de verano, cuando los días empiezan a acortarse, y Jesús, en el de invierno, cuando empiezan a alargarse.
La noche de San Juan y el fuego del solsticio
La fiesta más popular no es el día 24, sino su víspera. La noche del 23 al 24 de junio, una de las más cortas del año, es en buena parte de Europa una noche de fuego. Las hogueras de San Juan tienen raíces en antiguos ritos del solsticio de verano, que celebraban el sol en su momento de máxima fuerza y atribuían al fuego un poder purificador y protector. El cristianismo asoció esas celebraciones al santo, y han llegado hasta hoy con una mezcla de elementos religiosos y paganos.
Las costumbres más extendidas de esa noche son encender hogueras en calles, plazas y playas, saltar sobre las llamas, quemar objetos viejos o papeles con deseos y propósitos, y bañarse en el mar o en el rocío de la madrugada, que la tradición considera beneficioso. En muchos lugares se recogen hierbas aromáticas y flores, como la hierba de San Juan, que se dejan en agua toda la noche para lavarse la cara al amanecer.
Las fiestas del fuego del solsticio de verano en los Pirineos, compartidas por Andorra, España y Francia, fueron inscritas en 2015 en la lista del patrimonio cultural inmaterial de la Unesco. En ellas, los vecinos bajan de la montaña al anochecer con antorchas encendidas, las fallas, hasta el centro del pueblo.
Cómo se celebra en distintas regiones
Cataluña y el Mediterráneo
En Cataluña, la revetlla de Sant Joan es una de las noches más festivas del año. Se celebra con petardos, fuegos artificiales, verbenas y hogueras, y es tradicional comer la coca de Sant Joan, un dulce de masa decorado con fruta confitada, piñones o crema, y brindar con cava. Desde mediados del siglo XX, la Flama del Canigó, un fuego que se enciende en la cima de esa montaña del Pirineo, se reparte por todo el territorio de habla catalana para prender las hogueras de la noche.
En Alicante, las Hogueras de San Juan son la fiesta mayor de la ciudad. Durante varios días se plantan monumentos de cartón y madera, al estilo de las fallas valencianas, que arden la noche del 24 en la llamada cremà. En Menorca, las fiestas de Sant Joan de Ciutadella giran en torno al caballo, con jinetes que encabritan sus monturas entre la multitud.
Galicia y el Cantábrico
En Galicia, la noche de San Xoán se celebra con cacharelas, hogueras en las que se asan sardinas que se comen con pan de maíz o de trigo. En A Coruña, las playas de la ciudad se llenan de hogueras y de gente durante toda la noche. También es costumbre preparar la auga de San Xoán, agua con hierbas recogidas ese día para lavarse por la mañana.
En Asturias y Cantabria, las hogueras y las verbenas forman parte de las fiestas populares de muchos pueblos.
Interior y Canarias
En Soria, las fiestas de San Juan son las fiestas mayores de la ciudad y combinan celebraciones religiosas y tradiciones taurinas de origen medieval. En San Pedro Manrique, también en Soria, se celebra la noche de San Juan el paso del fuego, en el que algunos vecinos cruzan descalzos una alfombra de brasas. En Canarias, las hogueras de San Juan se encienden en muchas playas y barrios.
Supersticiones y rituales de la noche más corta
La noche de San Juan está rodeada de creencias populares. Se decía que esa noche las aguas de fuentes y ríos adquirían propiedades curativas, que las plantas medicinales recogidas antes del amanecer tenían más poder y que era el momento propicio para adivinar el futuro amoroso, por ejemplo dejando caer clara de huevo en un vaso de agua para interpretar las formas que dibujaba. En las costas atlánticas se mantiene la costumbre de saltar siete o nueve olas, con números que varían según la zona, para alejar los males o atraer la fertilidad.
San Juan en el calendario laboral
San Juan no es una fiesta nacional. Es un festivo autonómico en Cataluña, donde se incluye de forma habitual en el calendario laboral, y lo han incorporado algunos años otras comunidades, como la Comunitat Valenciana.
Además, el 24 de junio es fiesta local en muchos municipios que tienen a San Juan como patrón o que celebran sus fiestas mayores en esas fechas, entre ellos Alicante o León. Como fiesta local, es uno de los dos días que cada ayuntamiento elige cada año para su calendario.
Cuando el 24 de junio cae en domingo, no existe una regla general de traslado para los festivos autonómicos: depende de lo que decida cada comunidad. Lo mismo ocurre con la víspera del 23, que no es festiva aunque sea la noche de la celebración.