Qué se celebra el Día de Reyes
La palabra epifanía viene del griego y significa manifestación. La fiesta del 6 de enero celebra la manifestación de Jesús a los pueblos no judíos, simbolizados en los Magos que, según el Evangelio de Mateo, llegaron de Oriente guiados por una estrella para adorar al recién nacido en Belén. El relato cuenta que le ofrecieron tres regalos: oro, incienso y mirra.
La tradición cristiana interpretó esos dones como símbolos de la naturaleza de Jesús: el oro, su realeza; el incienso, su divinidad; y la mirra, una resina usada en los embalsamamientos, su condición humana y mortal. El Evangelio no dice cuántos eran los Magos ni que fueran reyes. Su número, tres, se dedujo de los regalos, y su condición real se fue fijando con los siglos.
Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar aparecen en Occidente a partir del siglo VI; uno de los testimonios más conocidos es el mosaico de la basílica de San Apolinar el Nuevo, en Rávena. Más tarde se extendió la costumbre de representarlos como procedentes de tres continentes y de tres edades distintas, y la de presentar a Baltasar como un rey africano.
Origen de la fiesta
La Epifanía es una de las fiestas cristianas más antiguas. En las iglesias de Oriente se celebraba el 6 de enero ya en el siglo IV, y en ella se conmemoraban a la vez el nacimiento de Jesús, la adoración de los Magos y su bautismo en el Jordán. Cuando la Iglesia de Roma fijó la Navidad el 25 de diciembre, el 6 de enero quedó dedicado sobre todo a los Magos en Occidente, mientras que muchas iglesias orientales siguen dando más peso al bautismo.
Entre ambas fechas quedan los doce días de Navidad, un ciclo que en la tradición europea empieza con el nacimiento y termina con la Epifanía. En España, el Día de Reyes es tradicionalmente el cierre de las fiestas navideñas: después del 6 de enero se desmontan los belenes y la vida vuelve al ritmo ordinario.
La noche de Reyes y los regalos
En España, los regalos de Navidad los traen tradicionalmente los Reyes Magos. La costumbre es escribirles una carta con los deseos de cada uno y, la noche del 5 al 6 de enero, dejar los zapatos en un lugar visible de la casa, junto con algo de comer para los Reyes y agua para sus camellos. A la mañana siguiente aparecen los regalos. A quien se ha portado mal, según la tradición, le dejan carbón, que hoy suele ser un dulce de azúcar teñido de negro.
Aunque Papá Noel se ha ido extendiendo desde finales del siglo XX y muchas familias reparten los regalos entre el 25 de diciembre y el 6 de enero, el Día de Reyes sigue siendo la fecha de referencia en la mayor parte del país, sobre todo para los niños.
Las cabalgatas
La tarde del 5 de enero, los Reyes recorren las calles de pueblos y ciudades en las cabalgatas, desfiles de carrozas desde las que se lanzan caramelos al público. La de Alcoy, en Alicante, documentada desde el siglo XIX, presume de ser la más antigua de España; en ella los pajes suben con escaleras a los balcones para entregar los regalos. Hoy casi todos los municipios organizan la suya, y las de las grandes ciudades reúnen a cientos de miles de personas.
El roscón de Reyes
El dulce del día es el roscón, un bollo en forma de anillo aromatizado con agua de azahar y decorado con frutas escarchadas, azúcar y almendras, que a menudo se rellena de nata, trufa o crema. Dentro esconde dos objetos: una figurita, que trae buena suerte a quien la encuentra, y un haba, cuyo afortunado debe pagar el roscón según la costumbre. La tradición está emparentada con fiestas romanas de invierno en las que se elegía un rey por sorteo con una haba escondida en un pastel.
Otras tradiciones del 6 de enero
El 6 de enero es también el día de la Pascua Militar, una recepción que los reyes de España ofrecen a las Fuerzas Armadas en el Palacio Real de Madrid. Su origen se sitúa en 1782, cuando Carlos III quiso celebrar la recuperación de Menorca, entonces en manos británicas, con una felicitación a las tropas en esas fechas.
En muchas localidades se representan autos de Reyes y belenes vivientes, y en algunos lugares los Reyes visitan hospitales y residencias antes del día 6. El día 7 de enero empiezan las rebajas de invierno en buena parte del comercio, otro indicio de que la Epifanía marca el final del periodo navideño.
El Día de Reyes en el calendario laboral
La Epifanía del Señor es una de las fiestas nacionales recogidas en la normativa laboral española, procedente de los acuerdos entre el Estado y la Santa Sede de 1979. Forma parte, sin embargo, del grupo de fiestas que las comunidades autónomas pueden sustituir por otras propias. En la práctica, todas mantienen el 6 de enero como festivo por el peso de la tradición, y es uno de los días no laborables más asentados del calendario.
Cuando el 6 de enero cae en domingo, cada comunidad decide si traslada el descanso al lunes siguiente o si usa esa jornada para otra fiesta. Cuando coincide con lunes o viernes, se forma un fin de semana largo; cuando cae en martes o jueves, es habitual que se produzca un puente, que se suma al cierre de las vacaciones escolares de Navidad, que suelen terminar justo después de Reyes.